Síntomas que parecen normales, pero no debes de ignorarlos

Hay síntomas de dolor o enfermedad que parecieran indefensas, que al minuto se quiten y sigamos como si nada. Pero, ¿qué pasa con estas dolencias que parecieran inofensivas?

Estas pequeñas alertas son señales que envía nuestro cuerpo para advertirnos de un cambio en nuestro cuerpo, cuando son muy fuertes o intensas debemos tener cuidado.

La prestigiosa Clínica Mayo de Estados Unidos aconseja acudir al médico en los siguientes casos:

1. Fiebre persistente

La fiebre, juega un papel importante a la hora de combatir una infección. Tener fiebre de forma recurrente o muy alta puede esconder un contagio serio.

Si tu temperatura supera los 39 grados centígrados durante varios días es señal que debes acudir a un médico.

2. Quedarte sin aliento

Tener dificultades para respirar después de haber hecho ejercicio, puede ser considerado “normal”. Pero si te quedas sin aliento de forma repentina y severa, ve al médico lo antes posible.

Los problemas de respiración pueden derivar en una enfermedad de pulmón crónica: bronquitis, asma, neumonía, o un coágulo en el pulmón.

3. Cambios en tus desechos orgánicos

Este es uno de los síntomas que más cuesta detectar, según el personal médico, se debe a que las heces varían mucho según la persona y la alimentación.

Aún así, hay características que pueden ayudarte a saber que algo no está funcionando bien.

– Tus heces son con sangre, negras o alquitranadas.

– Tienes diarrea o estreñimiento persistente.

– Necesitas ir al baño con urgencia de forma sistemática.

Los cambios en los hábitos intestinales pueden deberse a una infección bacteriana como la salmonella, a una infección viral o parasitaria.

4.Destellos de luz

Las típicas manchas de luz que vemos cuando alguien acaba de tomarnos una foto con un flash muy potente pueden ser motivo de preocupación fuera de esta situación.

Los flashes de luz pueden indicar que estás sufriendo migraña o en los peores casos puede ser un síntoma de desprendimiento de retina.

En estos casos conseguir ayuda cuanto antes es fundamental para prevenir una pérdida de la visión permanente.